¿Para qué se usan las tipografías caligráficas?
En toda pieza digital, cualquier similitud a algo analógico (como papeles, texturas o tipografías que parezcan escritas a mano) van a aportar un punto de atención extra, ya que se diferencian de todo lo duro que la tecnología aporta en sus interfaces.
Muchas marcas e identidades incorporan las famosas tipografías caligráficas como familia principal o secundaria de la marca, PERO hay algunas complejidades que hay que tener en cuenta antes de usarlas
1) OJO con la legibilidad
No todas las fuentes caligráficas están bien diseñadas y no todas tienen buena legibilidad. Es por eso que hay que tener mucho cuidado al usarlas y seleccionar una familia amigable al ojo. La info tiene que llegar alto y claro, nadie va a querer intentar descifrar que dice tu posteo

2) Mejor combinadas
No te recomiendo utilizar como única fuente para tu marca una fuente caligráfica. SIEMPRE conviene que esta este combinada con una fuente más noble (con o sin serif) para traer un poco de claridad a los diseños.

3) NUNCA en mayúsculas
Nunca nunca jamás uses una fuente caligráfica siempre en mayúsculas. Estas tipografías están diseñadas para imitar lo que es la escritura analógica, si escribís todo en mayúscula no se va a poder leer bien tu texto.

4) Mismo alto de caja
Si combinas una fuente con otra caligráfica en una misma oración, siempre tenes que buscar que la caja del cuerpo de las tipografías se igualen (y para eso seguramente vas a tener que usar las tipografías en distintos tamaños)

¡Y eso es todo!
Ya sabes cómo domar a las tipografías caligráficas y no morir en el intento. Son un gran elemento que con un buen cuidado puede aportar mucho a tus identidades gráficas!